life
Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntad. Tengo el derecho de darla y de volver a recibirla. Esto es lo que me ordenó mi Padre.»
»Yo no puedo hacer nada por mi propia cuenta. Juzgo según el Padre me ordena, y mi juicio es justo, pues no trato de hacer mi voluntad sino la voluntad del Padre, que me ha enviado.
Yo soy el pan que da vida.
y le ha dado autoridad para juzgar, por cuanto que es el Hijo del hombre.
Simón Pedro le contestó:—Señor, ¿a quién podemos ir? Tus palabras son palabras de vida eterna.
El que ama su vida, la perderá; pero el que desprecia su vida en este mundo, la conservará para la vida eterna.
»Yo no acepto gloria que venga de los hombres.
Pues tú has dado a tu Hijo autoridad sobre todo hombre, para dar vida eterna a todos los que le diste.
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo lo resucitaré en el día último.
Para mí, sin embargo, mi propia vida no cuenta, con tal de que yo pueda correr con gozo hasta el fin de la carrera y cumplir el encargo que el Señor Jesús me dio de anunciar la buena noticia del amor de Dios.

